EL LADRÓN DEL CALCIO
Es
muy frecuente oír decir que el azúcar produce caries de los dientes. La gente
creen que las caries se producen únicamente por el simple contacto del azúcar
con los dientes.
Lo
que en realidad ocurre es lo siguiente:
“
El azúcar está constituido únicamente por sacarosa químicamente casi pura.
Para llegar a tal estado ha sufrido numerosas transformaciones químicas, como
la cocción de sus jugos en forma prolongada, con lo cual se han destruido o
eliminado todos los demás componentes vitales que la acompañan, en
una sabia proporción, en la composición del jugo de caña.
Entre
estos elementos destruidos o eliminados, merecen particular interés las
vitaminas y las materias minerales, entre ellas el óxido de calcio. A través
del largo proceso de fabricación y refinación del azúcar, la sacarosa ha sido
sometida a un aislamiento sistemático de dichas sustancias, despreciando así la sabia composición que la Naturaleza ha dado al
jugo de la caña, y que hace a este tan fácilmente asimilable y sano.
El
azúcar, aunque químicamente sea sacarosa pura, es un producto artificial,
muerto, carente de sales minerales y de vitaminas, tan necesarias ambas para el
normal crecimiento y desarrollo del hombre y en especial, del niño.
FORMA
DE ASIMILACIÓN
La
sacarosa, una vez ingerida (llámese azúcar, caramelos o confites, etc.) busca inmediatamente unirse con las sales minerales que le faltan y
que encuentra en la sangre, particularmente el calcio.
Así
se forma el sucrato de calcio,
substancia que el organismo no puede aprovechar, siendo entonces eliminado por
el intestino, riñones, etc.
De
esa manera el organismo es despojado
del calcio que normalmente contiene la sangre, sufriendo sus
consecuencias: caries de los dientes, raquitismo reblandecimiento de
huesos osteoporosis, etc.
Los
hombre de ciencia modernos, al comprobar los perjuicios que causa el azúcar, han dado la voz de alarma, bautizando dicho
producto con el apodo de “ladrón de calcio” del organismo humano.
El
azúcar (así como los productos en cuya composición entre el azúcar) fermenta
con gran facilidad en las vías digestivas, desarrollando gases y ácidos. Y
como está comprobado que la descalcificación se favorece por las
fermentaciones ácidas en el tubo digestivo, vemos de que otra manera contribuye
el azúcar a la desmineralización o despojo del calcio.
Además
el azúcar no es asimilada como tal por el organismo, sino que necesita de un
complicado proceso de digestión para ser desdoblada en los azúcares simples:
glucosa y fructosa.
Sin
embargo el inconveniente del azúcar no consiste únicamente en la
descalcificación del organismo.
Si
bien es cierto que se trata de un combustible alimentario rápidamente
aprovechable, el azúcar especialmente cuando se consume en exceso, recarga el hígado,
predispone a la obesidad y es el origen más frecuente y común de la diabetes.
“REEMPLAZAR
EL AZÚCAR POR MIEL”
El
azúcar debe ser proscripto de la alimentación humana. Felizmente, la
naturaleza pone a nuestro alcance un producto inofensivo, noble y saludable que
lo reemplaza con eficacia : LA MIEL.
La
miel es un alimento orgánico, vivo: no es una substancia muerta como el azúcar.
A
diferencia de este último, la miel
contiene calcio que nutre y
fortalece los dientes y el esqueleto; hierro, que enriquece los glóbulos rojos
de la sangre, combatiendo, por lo tanto, la anemia; vitaminas, que son
substancias indispensables a la salud; fósforo, que es un tónico para el
sistema nervioso; glucosa y fructosa, que no necesitan transformación por los
jugos digestivos para que sean asimiladas; enzimas, sacarosa, proteínas, etc.
La miel, cuyas propiedades benéficas eran conocidas empíricamente desde la más remota antigüedad, puede sustituir al azúcar en toda sus aplicaciones, ya que no solamente proveemos de energía al cuerpo sino también de principios vitales de gran valor par todos los procesos de nuestro organismo.