Cuando se las hace trabajar sobre cultivos de frutilla, las abejas ayudan a la polinización. En la tarea de cosechar néctar y polen, granos de éste son desparramados sobre la parte femenina de las flores y de ese modo aumenta la fecundación y suben los rindes.
Pero ahora los
insectos podrán ser utilizados, además, para distribuir sobre las plantas un
hongo benéfico, que asegurara la sanidad de los frutos sin emplear
pesticidas químicos.
Las investigaciones
que hemos realizado durante los últimos
cinco años demuestran que las abejas son eficaces diseminadoras de diversas
especies beneficiosas de hongos, virus y bacterias, que pueden distribuir sobre
cultivos de frutillas, peras,
manzanas y tréboles, explico Joseph Kovach, entomólogo de la Universidad de
Cornell.
Las frutillas son
atacadas con frecuencia por un moho gris que provoca podredumbre del fruto. La
enfermedad es, a su vez, neutralizada por otro hongo, y el invento de Kovach es
haber logrado que sean las abejas las que apliquen
el hongo funguicida.
Nuestros estudios
demuestran que el empleo de las
abejas para la diseminación de
esporos de Trichoderma (las semillas del hongo benéfico) sobre
las flores de frutilla, permite controlar la Botrytis (podredumbre del fruto).
Kovach patento un
dispositivo que, acoplado a la puerta de la colmena, hace que las abejas actúen
como distribuidoras de distintos
agentes biológicos. Uno de ellos es el hongo Trichoderma (trichoderma harzanium
1295- o en breve, T22) En pruebas de campo realizadas entre productores
comerciales de frutilla, el T22 transportado a través de este procedimiento
demostró un alto poder fitosanitario.
Cuando las abejas
dejan la colmena rumbo a los cultivos, deben caminar a través de una caja
acoplada a la salida que contiene el polvo gris de los esporos. EN esta suerte
de baño de pies, cada abeja levanta unos 100.000 esporos de Trichoderma , los
que luego son dejados sobre las flores que el insecto visita.
La frutilla es uno de
los muchos frutos blandos susceptibles al moho gris Botrytis. Aunque este hongo
provoca la podredumbre de las frutas, la infección se inicia ya en las flores.
Es en estas donde el Trichoderma compite con el Botrytis y logra eliminarlo
antes de que se forme el fruto.
El T22 ya esta
presente naturalmente en las frutillas y no provoca en ellas ningún daño.
Hasta ahora, para
combatir al Botrytis los fruti cultores realizaban una o dos aplicaciones de
funguicidas químicos en el momento de la fluoración.
El T22 podría también
aplicarse con una pulverización mecánica, sin embargo, la eficacia resultaría
escasa, ya que solo seria útil lo que cayera sobre las flores y no lo que se
depositara sobre hojas, tallos y suelo. Las abejas, en cambio, garantizan alta
precisión, y con solo 10% de la cantidad que se necesitaría para pulverizar se
obtiene un efecto funguicida muy superior.
En síntesis, la
combinación T22- abejas asegura tanta protección como los tratamientos químicos,
no deja residuos tóxicos y no afecta a otros organismos vivos. Ofrece, además
una ventaja adicional no desdeñable: añadiendo colmenas, la mejor polinización
aumenta la cosecha entre un 20 y un 30 %.
La polinización de
frutillas es principalmente aérea y los vehículos del polen son el viento y la
gravedad. Pero si, además, se utilizan abejas como polinizadoras se logra más
semillas por fruto, y para contenerlas, estos aumentan su tamaño y resultan más
carnosas.
Por lo demás, el T22
– que esta presente en la naturalmente en las flores de frutilla – es inocuo
para las abejas y no altera en absoluto la composición de la miel.
20 de Octubre de
2000-10-27
Diario Ambito
Financiero Pág. 8